Un curso o una capacitación se compra pensando en el futuro: la persona quiere saber qué va a aprender, quién lo enseña y si vale la pena. Además, las inscripciones suelen tener fecha de cierre, lo que pide una comunicación planificada.
El desafío del rubro
- El producto es intangible: hay que mostrar el valor antes de que se viva.
- La decisión toma tiempo y suele requerir varias interacciones.
- Los cupos y las fechas obligan a concentrar las ventas en una ventana.
Qué suele funcionar
- Una landing por curso. Qué se aprende, para quién es, el programa, quién enseña, fechas, valor y botón de inscripción. Ver páginas web y tiendas online.
- Prueba de la calidad. Fragmentos de clases, material de ejemplo y, cuando tengas, testimonios de alumnos con su autorización.
- Campaña con fecha de cierre. Una campaña de 30 días con etapas: dar a conocer, resolver dudas y cerrar inscripciones. Lo explicamos en cómo ordenar tu pauta en un embudo.
- Seguimiento de interesados. Responder rápido por WhatsApp o correo a quien pidió información marca la diferencia en la inscripción.
- Medición clara. Medir cuántas personas ven la página, empiezan el formulario y se inscriben permite corregir antes del cierre. Ver cómo saber si el píxel mide bien.
Qué conviene evitar
- Abrir inscripciones sin una fecha de cierre ni un cupo real.
- Mandar todo el tráfico al inicio del sitio en vez de a la página del curso.
- No responder a las consultas el mismo día.
Por dónde partir
Arma la página del curso, define la fecha de cierre y planifica una campaña hacia atrás desde ese día. Si quieres apoyo, cuéntanos tu proyecto.
